Lavalle

Históricamente este departamento es uno de los más antiguos de Cuyo. Se desarrolló en torno al complejo lagunero de Huanacache. Durante los siglos XVII y XVIII fue una de las áreas agrícolas ganaderas más importante de Cuyo.

Esta pujanza ha permitido mantener oasis productivos que se han fortalecidos enfrentando las adversidades de la naturaleza

El departamento de Lavalle integró originalmente la amplia zona de Huanacache, en cuya parte norte estaban ubicadas las extensas lagunas del mismo nombre, formadas por los desagües de los ríos Mendoza y San Juan. En las proximidades de estas lagunas se encontraban ubicados importantes y numerosos grupos de indígenas huarpes, quienes se dedicaban a la pesca, confección de canoas y canastos de totora y junquillo, así como a otras pequeñas actividades de artesanías. De esta zona, se traía el pescado, especialmente truchas, para el consumo de la población de Mendoza.

Los indígenas llamaban “Tulumaya” o “TuluMayú”, a los territorios que hoy abarcan el departamento de Lavalle. Antes de la llegada de los españoles, existían numerosas tolderías, destacándose la de Jocolí, residencia del cacique Tabalqué. Los conquistadores españoles tomaron posesión de las tierras costeras del arroyo Tulumaya. El capitán don Martín Pizarro de Córdoba recibió en encomienda las comarcas que pertenecían al cacique Guaquinchay. El capitán general de Chile, don Domingo Ortíz de Rozas, tomó con entusiasmo la creación de nuevos pueblos en la región de Cuyo, especialmente en las lagunas de Huanacache.

Nombró como representante suyo a don Gregorio Blanco Laysequilla, quien en 1754, redactó un código donde se establecían las normas para crear nuevas poblaciones, así como también el repartimiento de  solares y tierras con destino al cultivo y a la crianza de la hacienda.

Se supone que la primera “doctrina” de Huanacache data de 1601. En 1749 el misionero franciscano Marcos Videla había logrado formar en las lagunas un pueblo de indios. Esta comunidad constituye el nacimiento de las primeras poblaciones como Asunción, San Miguel y Rosario. En 1788, todas ellas fueron atacadas por los indígenas, pero fueron rechazados y sometidos. El término “huanacache”, en el vocabulario araucano significa “encomendarse valientemente”. Según Juan Maza, si el mismo vocablo se lo toma como de origen incaico, su traducción sería “gente o persona que admira agua que baja”. Este significado puede ser considerado muy aceptable, ya que a las lagunas de Huanacache bajaban las aguas del río San Juan, y desde la laguna descendían las aguas para ir a volcarse después en el Desaguadero. A fines del siglo XVIII se establecieron en la región algunos de los prisioneros portugueses tomados por Pedro Ceballos en su campaña de Santa Catalina. Los lusitanos se dedicaron a la pesca en las lagunas del Rosario y Huanacache, esta actividad dio lugar al trazado de una senda o camino que unía las lagunas con la ciudad de Mendoza. Por esta razón, dicha calle pasó a denominarse Los Pescadores.

Entre los pobladores portugueses se recuerdan los apellidos de Alvarez Lima, Barros Melo, Tescera Da Silva, Ruy de Saldanha y Alburquerque y otros, a quienes correspondió el honor de haber sido reconocidos como los primeros pobladores de la zona.

En 1850, durante el gobierno de Alejo Mallea, la región fue anexada al departamento de La Paz. Pero cinco años más tarde, el gobernador Pedro Pascual Segura la separó, constituyendo la subdelegacía del Rosario.